Durante los últimos años (2010-2013), la violencia hacia mujeres defensoras de derechos humanos se ha incrementado, expresándose en un aumento del 42% de agresiones y 57% de asesinatos contra ellas. En el año 2013, el aumento de estas agresiones fue del 83% con relación al año anterior, lo que muestra el grave riesgo al que están expuestas en razón del trabajo que realizan.