En términos generales, se entiende por violencia, todo “comportamiento hostil, consciente e intencional, que por acción u omisión, causa en la persona maltratada daño físico, psíquico, jurídico, económico, social, moral o sexual atentando así contra su libertad y su derecho a relacionarse como tal persona”. Se trata de una agresión consciente, intencional, continuada y selectiva contra la víctima que busca el ejercicio de poder sobre la víctima y la anulación de la autodeterminación de la misma.